lunes, 19 de octubre de 2009

Deucalión y Pirra: el Diluvio

Si hay una leyenda que desde la primera ocasión en la que pude leerla me llamó profundamenta la atención, fue esta narración del diluvio, tan semejante a la más conocida por tradición bíblica e influencia de la cultura cristiana en la nuestra propia. Sin embargo, puestos ya a informarse acerca del tema, como ocurre con muchos otros esquemas de mitos y cuestiones religiosas, esta idea fundamental del diluvio aparece en múltiples culturas y tradiciones, tan dispersas como aquellas de Oriente o las relacionadas con la América Precolombina.

Recordemos por un momento la división en diversas edades (rememoremos la célebre Edad de Oro) a la que incluso hacen mención algunos filósofos. Zeus, en el momento de acabar con las personas de esta Edad Dorada, en otras versiones furioso con quienes habían aceptado el fuego de Prometeo, envió un diluvio sobre la humanidad que duró nueve días con sus nueve noches, asolando la Hélade. Pirra y Deucalión, por divina indicación, construyeron un arca donde refugiarse y salvar a una pareja de cada animal, similitud clarísima con el mito bíblico.


Una vez cesó el diluvio y las aguas bajaron de nivel, el arca se posó sobre el monte Parnaso, muy relevante dentro de la mitología griega. Tan sólo quedaba el problema de la repoblación de un mundo en el cual apenas existían personas. El oráculo de Temis proporcionó a Pirra y Deucalión una curiosa indicación: Volveos hacia atrás y arrojad los huesos de vuestra madre. Acertadamente, interpretaron que con madre se refería a la diosa Gea (la Tierra) y que con huesos, a las piedras. De aquéllas rocas que en efecto arrojaron, surgieron cientos de seres humanos.

(I) Momento final de la leyenda visto por el artista Giovanni Maria Botalla, también llamado Rafaellino.

jueves, 1 de octubre de 2009

El camino de los mitos

Hace unas semanas, tuve la ocasión de adquirir un libro sumamente interesante, uno de esos textos que merecen ser colocados en un estante bien visible, para reparar en ellos de cuando en cuando y volver a disfrutar de sus páginas. Un libro del que disfrutar y con el que reflexionar en diversos sentidos, desde el análisis de la influencia mitológica hasta la más pura estética literaria.


Se trata de un conjunto de relatos, elaborados por distintos autores, en los cuales se toman como base diferentes mitos para construir hábiles piruetas literarias, textos que no tienen por qué ambientarse en la época correcta o realizar un calcado retrato de un determinado personaje, o de una serie de costumbres, pero que nos recuerdan hasta qué punto determinados motivos de la historia de la literatura se repiten una y otra vez. Los temas centrales de las leyendas no son una excepción.

La diversidad resultante de que cada relato haya sido escrito desde el individual prisma de su autor es apabullante. Y, al mismo tiempo, todos ellos tienen un punto común en estos temas clásicos que hacen resurgir, y a los que, a veces con nombres y palabras modernas, devuelven la vida.

Fragmento de la contraportada:

"En las páginas interiores de este libro aguardan héroes antiguos, atemporales; esperan a ser leídos diferentes mitos, mitos de indudable vigencia en el tiempo y de un atractivo que ha permanecido inalterado en el tiempo; acechan, a su vez, espantosas criaturas o seres informes unas veces,bellos y equilibrados otras, pero siempre, siempre atrayentes. Es el Camino de los Mitos, que a lo largo de los siglos ha ido adquiriendo distintas formas para llegar a nosotros en plena efervescencia.

Acompañados de unas magníficas ilustraciones, cada autor nos ofrece su visión de determinadas historias en estos deliciosos relatos que son, no nos cabe ninguna duda, un entretenimiento de primer orden y una fuente de conocimientos".