martes, 4 de noviembre de 2008

Árdese Troya

Con este post concluyo los artículos acerca de la Guerra de Troya, aunque, como es natural, posteriormente es muy posible que me refiera de nuevo a él -a la hora de comentar una obra artística de temática mitológica, por ejemplo- o lo rememore para tratar otras leyendas derivadas, o de algún modo vinculadas con la caída de Ilión, como son la de Eneas o la de Agamenón.

Con este post concluyo los artículos acerca de la Guerra de Troya, aunque, como es natural, posteriormente es muy posible que me refiera de nuevo a él -a la hora de comentar una obra artística de temática mitológica, por ejemplo- o lo rememore para tratar otras leyendas derivadas, o de algún modo vinculadas con la caída de Ilión, como son la de Eneas o la de Agamenón.


Árdese Troya

Ardese Troya, y sube el humo oscuro
al enemigo cielo, y entretanto,
alegre, Juno mira el fuego y llanto:
¡venganza de mujer, castigo duro!

El vulgo, aun en los templos mal seguro,
huye, cubierto de amarillo espanto;
corre cuajada sangre el turbio Janto,
y viene a tierra el levantado muro.

Crece el incendio propio el fuego extraño,
las empinadas máquinas cayendo,
de que se ven ruinas y pedazos.

Y la dura ocasión de tanto daño,
mientras vencido Paris muere ardiendo,
del griego vencedor duerme en los brazos.

(I) Helena ["la dura ocasión de tanto daño"], esposa de Menelao, en un cuadro de Evelyn de Morgan.

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