lunes, 29 de septiembre de 2008

Los orígenes, en el texto de Hesíodo

Hace unos pocos meses, Alianza Editorial publicó en su colección Clásicos de Grecia y Roma un librito titulado El reino de la noche en la Antigüedad, en el cual se recoge todo tipo de textos clásicos relacionados con el personaje mitológico (Nix) o disertando acerca de lo que durante la este período de tiempo sucede sucede (desde banquetes hasta preparación de funerales). Todo ello viene adecuadamente acompañado de breves explicaciones de los antólogos, que ponen en situación al lector inexperto y no tan inexperto. Buena parte de los textos son conocidos; en realidad, se trata de fragmentos y leyendas célebres, pero el compendio resulta agradable y útil. Al leer el capítulo inicial -la noche como personaje mitológico- y encontrar este texto de Hesíodo, que había pensado colocar en un artículo anterior acerca de los orígenes en la mitología clásica, he considerado oportuno incluirlo en este post.

"En primer lugar existió el Caos. Luego, Gea, de ancho pecho y Eros, el más bello entre los dioses inmortales. Del Caos nacieron Érebo y la negra Noche. De la Noche a su vez, surgieron Éter y Hémera, a los que engendró como fruto de sus amores con Érebo.
La Noche engendró al odioso Moro, a la negra Ker y a Tánato; también parió a Hipnos y dio a luz a la tribu de los Sueños. Después la tenebrosa diosa Noche, sin acostarse con nadie, parió a Momo, al doloroso Lamento y a las Hespérides, a cuyo cuidado están, al otro lado del famoso Océano, las hermosas manzanas de oro y los árboles que producen ese fruto.
Asimismo engendró a las Moiras y a las Keres, vengadoras despiadadas que persiguen las faltas tanto de dioses como de hombres, sin cesar nunca en su terrible cólera antes de imponer un malvado castigo a quien delinque.
También parió a Némesis, azote para los hombres mortales, la funesta Noche. Después de ésta dio a luz a Engaño, Afecto y a la funesta Vejez y engendró a la violenta Eris.
Por su parte, la diosa Eris dio a luz a la penosa Fatiga, al Olvido, al Hambre, a los Dolores que hacen llorar, a las Batallas, Luchas, Asesinatos, Masacres de Hombres, Riñas, Falsedades, Discursos, Ambigüedades, Mala Ley, Ofuscación y a Orco, el que mayor desgracia causa a los hombres de la Tierra, cuando alguien voluntariamente comete perjurio".

[Teogonía, de Hesíodo; fragmento incluido en El reino de la Noche en la Antigüedad, Grupo Tempe, Alianza Editorial, 2008].

(I) Imagen de cubierta de El reino de la Noche en la Antigüedad.